Un plato de ducha con diseño minimalista y elegante, realzado por una rejilla cuadrada que aporta un carácter sutil y moderno.
Con apenas una ligera elevación, optimiza el espacio.
Su superficie, no porosa, garantiza resistencia al agua y facilita la limpieza, lo que la hace ideal para una reforma funcional y estética.
Está fabricada con materiales de alta dureza (valor 45 en escala Barcol) para soportar impactos y cambios de temperatura.
Además, tiene acabado antideslizante (grado 2), tratamiento antibacteriano y protección frente a agentes químicos agresivos.







